Antes de entrar en materia vamos a definir que es el TAROT. Es un
conjunto de 78 cartas, llamadas arcanos, divididos en menores y
Mayores. Los Menores, 56 cartas, divididas en cuatro palos (bastos,
copas, oros y espadas) nos hablan de situaciones concretas en la vida
del consultante. Los arcanos Mayores con 22 Cartas, que nos hablan de
algo más que situaciones concretas, representa al Ser Humano en su
totalidad y la relación que tiene con el mundo, la naturaleza, el
cosmos. En el trabajo personal con el Tarot, especialmente nos
interesa los arcanos mayores, ya que nos hablan del individuo en su
totalidad, conectando con su propia individualidad, y como vive y se
desenvuelve en la vida. La imagen que vemos en cada una de las cartas,
son arquetipos, represtación de partes de nosotros mismos. Según
Carls Jung “los arquetipos representan fuerzas instintivas que
operan de forma autónoma en la profundidad de la psique humana”.
Explorando estos arquetipos podemos descubrir el arquetipo que nos está
manipulando, y poder liberar y sanarlo, convirtiendo su polaridad y
hacerlo como herramienta y recurso personal para llegar a nuestra
propia individualidad. El Tarot muestra lo que deseamos y detestamos
de nosotros mismos; nuestros mecanismos de defensa, miedos y anhelos.
También representa cualidades innatas en nosotros mismos y que
podemos utilizar para alcanzar nuestros objetivos y crecer de forma
integra, y así llegar a la propia individualidad.
En el trabajo personal con el Tarot como crecimiento integral del
la persona lo unimos e interrelacionamos con el enfoque Gestaltico,
que engloba y se basa en la filosofía existencialista, en la teoría
de campo, también retoma algunos puntos del Psicoanálisis, entre
otras teorías y enfoques. En la Gestalt se da importancia al momento
presente, al darse cuenta de lo obvio, y esto es lo que nos interesa
como punto principal en esta vía de crecimiento personal. Los arcanos
mayores representan nuestra situación actual no solo nuestro entorno,
sino como nos repercute en nosotros mismos, dando conocimiento
del momento actual como oportunidad de darse cuenta de nuestros
mecanismos que nos hace fácil o difícil la propia vida, o nos crea
un conflicto. Esos mecanismos están representados por los arquetipos
del tarot que son proyecciones de nosotros mismos, y su conocimiento
nos aporta luz y claridad a la hora de solucionar esos conflictos que
han generado o hemos generado ante una situación determinada.
La Gestal y el Tarot no es cuestión de comparar, igualar o
diferenciar. Son dos formas que se mueven con su propia
individualidad, pero que se encuentran en algunos puntos cabalgando
juntos sin diferenciación, dándonos la oportunidad de encontrarnos a
nosotros mismos, a ser lo que somos, no lo que tenemos que ser,
rompiendo esquemas establecidos sin etiquetas, consiguiendo nuestra
propia individualidad, en una palabra Evolucionar desde nuestra propia
autenticidad. De esto se basa la Gestalt y la filosofía arquetípica
del Tarot. No son solo técnicas, sino formas de entendernos, de
experimentar y llegar a encontrarnos con nuestras propias raíces, en
una palabra SER.
Visto lo que el Tarot y en que se basa la Gestalt., el Tarot es la
proyección de dentro hacia fuera de nosotros mismos, es decir, la
proyección de lo que somos, de nuestro momento actual presente. No
nos habla solo de otras personas, o como vamos a enfocar y sentir las
situaciones futuras o pasadas, también nos habla de lo que tienes en
este momento, que haces y lo que estas haciendo, es lo obvio. En
el momento de este conocimiento de lo obvio, surge el darse cuenta. Es
la proyección de lo que eres y lo que haces para provocar situaciones
tanto positivas como negativas, que dependen de nuestra actuación,
y llegar a entenderlo y convertirlo en una oportunidad para
desarrollarnos como Seres únicos e irrepetibles., y Ser lo que
realmente somos y no por mil y unas historias que nos hemos dejado
llevar, trampas que nos ponemos a nosotros mismos, y las que nos
dejamos que los demás nos pongan, fantasmas neuras y toda clase de
complicaciones y complicadores que nos desvían de nuestro propio
camino, y nosotros somos los únicos responsables de lo que
hacemos con nuestra propia vida. Esa es la función del Tarot
Gestaltico ser responsables de nosotros mismos, consecuentes,
conseguir tu propio equilibrio y conocer tus recursos naturales e
innatos que cada uno de nosotros tenemos, y convertir el
“viaje de la vida“ en algo fascinante, y revelador, sabiendo que
este viaje no es ni corto ni largo, en ocasiones es bueno y a
veces malo, aburrido y divertido, alegre y triste. Depende como lo
vivas tú, y tu propio conocimiento de ti mismo. ¿Estas preparad@?,
¿Qué sientes?, ¿Cómo lo vives?. Medita sobre esta reflexión y
veras que tu sensación es única al resto del mundo, coge un mazo de
cartas, y deja que conecten contig@ mism@ y zambúllete en este
fascinante viaje hacia ti mism@ de forma diferente, no pongas limites
y si lo haces pregúntate para que lo haces y que evitas.
Una forma básica para trabajar el Tarot más desde lo personal y
experiencial es en observar los 22 arcanos mayores, escoger la carta
que más les atraiga y las que mas rechaces sin dejarse llevar por las
cartas que de por si pueden no representan positividad, como por
ejemplo la Torre, el Diablo, etc. La carta negativa que eliges
representa lo que te cuesta integrar en ti mismos, y la positiva, el
recurso natural e innato que le llevará a solucionar e integrar la
carta que para ti es negativa, rechazas o te cuenta mas entender. La
carta tanto que te llama la atención y rechazan siempre cambia con el
tiempo, depende del momento que vivas, tus sentimientos y necesidades.
También hay otras formas de trabajar el Tarot de forma más profunda
e integradoras de aspectos de tu propia individualidad, como son técnicas
de visualización y meditación tanto pasivas como activas, además de
trabajos en dinámicas de grupos de utilizando diferentes actividades
de integración e interacción tanto personal como grupal.
El entrenamiento básico en el tarot como crecimiento personal es
desarrollar la habilidad natural de la observación del darse cuenta
de la zona interna como externa, es decir, ¿qué tengo dentro?, ¿qué
tengo fuera? ¿qué muestro dentro? ¿y que muestro fuera? ¿para que
muestro...?. El tarot muestra lo que tenemos dentro, lo que somos y
como lo proyectamos a veces deformado, dependiendo del grado de
consciencia, y en este caso nos tenemos que preguntar ¿para que
lo muestro si no es como soy?. La respuesta que tengas del tarot es
por donde tienes que empezar a trabajar, solo deja que hable el tarot
sin interrumpirlo, y si lo haces pregunta, ¿para que lo haces?. Solo
los audaces escalan montañas y descubren lo que hay detrás, pero
primero escalan y aceptan los peligros, concentrándose su atención
en cada paso, sino caen y vuelven a empezar, es decir viven el
presente y si caes en la tentación de mirar atrás o imaginarte lo
que puede haber, vuelves al mismo punto donde estabas. ¿Escalas tu
propia montaña? ¿Cómo la escalas?, ¿en que punto estas de ti mismo
como ser individual?.